A
veces la tarde es un mar
que
se junta con el horizonte y engaña.
Ojalá
vuelvan tus dedos a golpear
los
cristales de mi ventana,
guareciéndome
del olvido.
Como
hacen los bien amados,
que
comparten la soledad
y
llenan sus bocas,
de
candeal recién horneado.

5 comentarios:
Y ojalá se cumpla tu sueño.
Un abrazo, maestro.
Lindo y nostálgico poema me gusto mucho.
Besos que tengas una linda semana.
Los bien amados...ojala todos los que compartimos soledad seamos bien amados. Excelente poema. un fuerte abrazo
Los sudores que hoy han derramado mis poros sensitivos han sido cisco derramándose entre el oleaje del mar. La resaca ha quebrado mi cordura. Esta última semana me he enterado de la muerte prematura de María Linarejos; poetisa de lo que yo llamo "Generación del Amagatotis". Hace escásamente dos horas me he enterado de uno de mis mejores amigos.
Este comentario es mucho mas vasto que tu intenso y maravilloso poema. Disculpa amigo Servulo, por mi atrevimiento.
qué delicia volver por tus lares Felipe y leerte en la tarde primaveral de este Chile
muchas gracias por compartirnos tus creaciones que son escuela y estímulo
abrazo grande y mil felicidades hpy y siempre
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