Disculpad si, a menudo, no contesto a vuestros amables comentarios. La falta de tiempo me lo impide.
Os los agradezco de corazón y espero de vuestra generosidad que sigáis haciéndolos. De ellos me nutro.

Hay algo ilegal


Hay algo ilegal en el brillo de tus ojos.

Quiebra la luz y crea una ciudad fronteriza,
donde emigran ruiseñores con sus alas encendidas,
en tus últimos rayos de la tarde.

En la madrugada, escucho
la vida que bulle en tus calles,
la verbena que recorre tus pasajes,
pero me ignoras y partes en flor mi nostalgia.

Nada tan frágil como un cuerpo
en la provincia del olvido.

9 comentarios:

Joseba Ayensa dijo...

No pueden olvidar esos ojos...
no pueden,
son negros azabaches...
como la madera de ébano, permanecen...
los mece y alienta el paso del tiempo.

(pequeño poema escrito a "vuela ordenador" como comentario de tu gran poema..¡Felicidades! amigo Sérvulo

druida54 dijo...

Pasarme por tus poemas y contemplar tu colección de postales ,es un homenaje a mi espíritu ,saludos...

*Luna de Medianoche dijo...

Que bonito ese brillo de sus ojos muy hermoso
un beso

Paloma Corrales dijo...

Bellísimo, Felipe, mucho.

Un beso.

Tuti dijo...

la línea de inicio invita a un panorama que podría llevar al lector por muchas vertientes. De hecho, nada como la nostalgia para finalizar en la contundencia del cierre, prodigioso cierre que deja el sabor de la buena poesía.

No en vano, este viaje a tu espacio para conceptuar que todo, cuando se cuida con esmero, prevalece al olvido.

Mi fortísimo abrazo,

Anna Francisca

Oréadas dijo...

Preciosa ilegalidad, la que roban unos ojos que llaman al amor
Un beso Felipe.
Precioso poema.

Autem dijo...

"Nada tan frágil como un cuerpo
en la provincia del olvido." Vaya catarsis, Maestro. Es tan cierto...

Micaela dijo...

Precioso como siempre. Simple y a la vez profundo. Un abrazo grande.

MAJECARMU dijo...

UNA PRECIOSIDAD,FELIPE...
Esos ruiseñores con sus alas encendidas se llevan la esperanza,que surge siempre fresca y constante en el alma...
FELICIDADES Y UN ABRAZO MUY GRANDE.
M.Jesús

Fotos y poemas que han vencido el olvido