Hay algo ilegal
Hay algo ilegal en el brillo de tus ojos.
Quiebra la luz y crea una ciudad fronteriza,
donde emigran ruiseñores con sus alas encendidas,
en tus últimos rayos de la tarde.
En la madrugada, escucho
la vida que bulle en tus calles,
la verbena que recorre tus pasajes,
pero me ignoras y partes en flor mi nostalgia.
Nada tan frágil como un cuerpo
en la provincia del olvido.
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9 comentarios:
No pueden olvidar esos ojos...
no pueden,
son negros azabaches...
como la madera de ébano, permanecen...
los mece y alienta el paso del tiempo.
(pequeño poema escrito a "vuela ordenador" como comentario de tu gran poema..¡Felicidades! amigo Sérvulo
Pasarme por tus poemas y contemplar tu colección de postales ,es un homenaje a mi espíritu ,saludos...
Que bonito ese brillo de sus ojos muy hermoso
un beso
Bellísimo, Felipe, mucho.
Un beso.
la línea de inicio invita a un panorama que podría llevar al lector por muchas vertientes. De hecho, nada como la nostalgia para finalizar en la contundencia del cierre, prodigioso cierre que deja el sabor de la buena poesía.
No en vano, este viaje a tu espacio para conceptuar que todo, cuando se cuida con esmero, prevalece al olvido.
Mi fortísimo abrazo,
Anna Francisca
Preciosa ilegalidad, la que roban unos ojos que llaman al amor
Un beso Felipe.
Precioso poema.
"Nada tan frágil como un cuerpo
en la provincia del olvido." Vaya catarsis, Maestro. Es tan cierto...
Precioso como siempre. Simple y a la vez profundo. Un abrazo grande.
UNA PRECIOSIDAD,FELIPE...
Esos ruiseñores con sus alas encendidas se llevan la esperanza,que surge siempre fresca y constante en el alma...
FELICIDADES Y UN ABRAZO MUY GRANDE.
M.Jesús
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